OPINIÓN

11 de diciembre de 2018

CUBA:LUIS ALMAGRO EN CAMPAÑA ELECTORAL , APOYADO POR LAS MAFIAS DE CUELLO BLANCO.

POR Tony López R.
El uruguayo Luis Almagro Secretario General de la Organización de Estado Americanos, se encuentra en campaña electoral para la reelección de un nuevo mandato en la OEA, echando atrás su juramento de que no aspiraría a la reelección e hizo su mejor presentación de campaña al estilo de los viejos politiqueros y camajanes de nuestra América, al iniciar su discurso con un fuerte ataque a Cuba y a nadie debe extrañarle la conducta de este señor, de quien todos saben que su papel en está desprestigiada organización es servir los intereses de Estados Unidos y sus acólitos en nuestra región.

Amenazó en acabar con el “régimen dictatorial de La Habana” y levantó el manido argumento de la violación de los derechos humanos, para llevar a cabo su manifiesta propuesta de instaurar la democracia en Cuba, y para ello dijo contar con el apoyo de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Chile y Colombia, pero no mencionó el fuerte  apoyo que recibe de la mafia cubana-americana, especialmente de Marco Rubio, senador floridano, quien de su gestión anti-cubana y venezolana ha hecho  un gran negocio.

En ese escenario no le convenía al Secretario de la OEA reconocer el apoyo de la mafia cubana-americana pues todos saben la historia de los crímenes, tortura y sangre derramada en Cuba  ejecutados por ese grupo batistiano y mafioso  radicado hace 60 años en Miami y  las criminales acciones contra Cuba llevada a cabo después del triunfo de la Revolución  por estos confesos terroristas internacionales como lo fue Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, y siniestros torturadores y asesinos como Félix Rodríguez Mendigutia y Martin Pérez  son entre otros conocidos terroristas de origen cubano cuyo historial de crímenes y acciones vandálicas son cuantiosas, todas apoyadas por la Agencia Central de Inteligencia y protegidos por los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos desde 1959.

El  Secretario de la OEA, que al parecer padece de amnesia, olvida que Cuba no es miembro de esa cuestionada Organización desde hace 56 años, y a la cual no volveremos jamás, porque su reputación ha caído a un nivel tan bajo que su credibilidad desde hace muchos años está en entredicho, el canciller de la Dignidad Raúl Roa, cuando al abandonar la sala exclamó, “me voy  con  mi pueblo y con Cuba los pueblos de América Latina”   “La OEA es el ministerio de colonia de los Estados Unidos”  como bien la calificó el canciller Roa, nada a cambiado en esa tenebrosa Organización  que ha servido de apoyo a todas las intervenciones militares estadounidense en los últimos 70 años cuando se fundó en 1948  en Bogotá, Colombia.

Al parecer, al señor Almagro no le ha bastado las derrotas sufridas en el seno de la OEA en sus infructuosas gestiones de aplicar la mal llamada Carta Democrática a Venezuela, desde hace más de 3 años ha pretendido promover el derrocamiento del gobierno del presidente Nicolás Maduro y el tiro le ha salido por la culata, a pesar del apoyo de la Casa Blanca en estas acciones y de los gobiernos títeres de Colombia, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Perú y México, incluso en ocasión de celebrarse en Lima la Cumbre de las Américas alcanzó a oficializar el llamado Grupo de Lima, con el objetivo de lograr el derrocamiento del gobierno bolivariano, pero nada, solo 11 países de 35 que forman la región logró agrupar, el Show termino en puro fracasó.

Pero no se conformó con esa y otras  derrotas y junto al gobernante colombiano, Iván Duque se encaminó a la frontera colombo –venezolana, en la ciudad de Cúcuta, para hacer un llamado a los venezolanos a que se insurreccionaran contra su gobierno y pedir una intervención militar humanitaria, todo ello con el apoyo del gobierno colombiano,  acciones  que violan no solo la  Carta de la ONU, también la de la propia OEA  relacionado a la no injerencia en asuntos internos de otros Estados miembros. Y aún continua conspirando con la oposición venezolana y con gobiernos como el de Colombia,  que desde hace muchos años  se ha prestado para promover la desestabilización en Venezuela.

Su servil conducta al frente de la OEA  ha sido tan repudiada, no solo en la opinión publica latinoamericana, sino  en su propio país Uruguay y en la organización política de la cual es miembro, el Tribunal de Conducta Política (TCP) del Frente Amplio (F.A) concluyó que  el ex canciller Luis Almagro incurrió en una  “violación  grave” y de principio para esta organización, al manifestar que contra Venezuela y su gobierno no solo se trata de buscar una solución diplomática, y afirmó el 15/09 en rueda de prensa,   “que una intervención militar para derrocar al presidente Nicolás Maduro, no está descartada”.   Para el Frente Amplio es  “inequívoca la  incompatibilidad absoluta de esa postura con los principios que sustenta el  F. A en materia de derecho internacional y en defensa del principio de no intervención. Y por tanto el TCP  ha propuesto la expulsión de Almagro del Frente Amplio,  decisión que se hará efectiva entre el 15 y el 17 de diciembre del presente año.

El  señor Luis Almagro, no tiene ninguna moral para acusar a Cuba de violar los Derechos Humanos, en primer lugar porque no tiene una sola prueba de esa maniquea fórmula para  señalar a nuestra isla y a su gobierno revolucionario. Como maniquea es apelar a que en Cuba hay una dictadura y no existe un régimen democrático. Falso y claro que no tenemos un régimen de “democracia representativa” tampoco lo queremos,  ya lo sufrimos en las décadas pasadas antes del año 1959. Por eso este pueblo con su líder Fidel Castro al frente, hizo una Revolución, y se realizaron los cambios  estructurales del  régimen burgués imperante que tenía a nuestro pueblo sumido en la pobreza, la insalubridad y el analfabetismo.  y que servilmente estaba subordinado a Washington, como están hoy subordinados una buena parte de nuestros países en la región y usted que ha pasado a  ser un empleado del Departamento de Estado.

En su demencial y execrable conducta ha llegado a declarar que “los 46,000 mil colaboradores cubanos en Venezuela, la mayoría de ellos médicos, técnico de la salud, enfermeras, educadores, entrenadores deportivos están enseñando a torturar a los venezolanos,  de igual forma dijo lo mismo de los colaboradores que se encuentran en Nicaragua.  Almagro debía preguntarle al  querido pueblo uruguayo si las 77, 200 personas con cirugías oftalmológica beneficiados de la Operación Milagros fueron torturados, de ellos 50,000m operados de cataratas y que de no haberla recibido se hubieran quedado ciegos” En una década señor Almagro  “la brigada médica cubana atendió a más de 450,000 pacientes de bajos ingresos  y pesquisó a 175,000 mil, según dio a conocer autoridades uruguayas.  Señala el portal de Prensa Latina.  La desvergüenza de Almagro no tiene límite y los pueblos y gobiernos honrados de la región le pasaran la factura.

Almagro no puede negar su trabajo como operador político de Estados Unidos en la región y  ha emprendido una cruzada contra los gobiernos progresistas de América Latina, de allí su obsesiva misión de procurar el derrocamiento de los gobiernos de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Bolivia, vergonzosa tarea de este ex canciller uruguayo que se ha convertido en un mercenario y el judas, de Pepe Mujica.  Señalar que para emprender su tarea  de restablecer la democracia representativa en Cuba, tendrá el respaldo de Estados Unidos, Canadá, Colombia, Brasil y Chile, es una burla para todo el hemisferio norte y el mundo.

No es Estados Unidos, Colombia, Brasil y Chile ejemplo a mostrar  como gobiernos que respetan los Derechos Humanos  y jamás el señor Almagro ha condenado, ni se ha referido  críticamente a los gobiernos de estos países por graves violaciones a los DD.HH, como los crímenes impunes que se cometen contra la población afroamericana, o las violaciones contra los emigrantes centro americanos en Estado Unidos.  Ni que decir de Colombia, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, se señala en el libro de la Memoria Histórica la muerte y desaparecidos de más de 100,000 ciudadanos colombianos, y en el actual gobierno de Iván Duque los asesinatos contra líderes comunitarios y sociales ya cobra una alta cifra, la despiadada respuesta de la policía contra las estudiantes y contra las minorías indígenas son hoy denunciados por el movimiento polititoc y social de ese país.  Brasil no es tampoco un país que mostrar en cuanto los derechos humanos, y menos ahora con el elegido capitán-presidente Jair Bolsonaro, quien sin asumir la presidencia ya se manifiesta claramente contra las minorías y han comenzado los asesinatos contra líderes del MST.  Ni que decir del gobierno de Chile, que sigue aplicando la Constitución pinochetista y cuya política de violencia y exterminio del pueblo mapuche lo estamos viviendo todos los latinoamericanos y caribeños.

La pérdida de valores y credibilidad de los llamados gobiernos “democráticos representativos” en nuestra región  se van distinguiendo por sus manejos corruptos  y por el uso y abuso del poder, para  mantener  la hegemonía  de las  grandes intereses trasnacionales  y  de las oligarquías reinantes en sus países y se apoyan en  las mafias de cuello blanco conocidos como los Carteles de la Toga y de las  Comunicaciones,  en   Colombia, Brasil, Chile, Perú, Argentina, Ecuador, Paraguay y en el  México, entre otros, son importantes ejemplos de cómo la teoría de división de poderes expuesta por Charles de Secondat,  barón   Montesquieu, no solo han sido burladas, sino han sido usadas para enajenar y engañar y confundir a nuestras sociedades. De cual democracia se nos puede hablar y de cuales derechos humanos nos pueden exhibir algunos de los países arriba mencionados, que hablen los padres de los maestros de Ayotzinapa, cuya esperanza está puesta en  el nuevo gobierno de López Obrador que se ha comprometido en investigar a fondo lo sucedido y decir la verdad de los criminales hechos.

No señor Almagro, acá esa democracia representativa no la queremos y no se preocupe que en Cuba le  recordamos, que nuestro pueblo sigue  levantando la consigna  de la década del 60, con OEA o sin OEA ganaremos la pelea.

 

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.

La Habana  10 de diciembre de 2018.  12.30 hrs.

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