ANALISIS  12 de noviembre de 2018

MEXICO: JUNTOS HAREMOS HISTORIA;LA 4 ta. TRANSFORMACIÓN ESTA EN CAMINO

11 de noviembre del 2018

Estamos a días de la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador, luchador social incansable, nacido en las entrañas del México profundo, en Tepetitán; del Municipio de Macuspana, del Estado Tabasco, un 13 de noviembre del año 1953; ampliamente conocido como AMLO, entre sus coterráneos. Andrés Manuel es escritor, político y politólogo.

Ha publicado 16 libros; el primero de los cuales lleva por título Los Primeros Pasos, Tabasco 1810-1867; obra que es de obligatoria consulta para el que quiere aprender sobre este Estado; otro libro que refleja su sentimiento mexicano y su pensamiento de futuro es Un proyecto alternativo de nación; también publicó, No decir adiós a la esperanza donde deja ver su optimismo en su Patria y su último libro que se intitula Oye, Trump, escrito recientemente, citando los títulos que considero más importantes en su prolífera obra de escritor.

 

Tras haber perdido dos veces la gobernatura de Tabasco; en 1996 ascendió a ser el presidente del PRD y en el año 2000 busca ser Jefe de Gobierno del Distrito Federal, inscribiendo su candidatura y ganando estas elecciones el 2 de julio de ese año. Fue, sin lugar a duda, la mejor gestión en la historia de México, considerado por la Fundación Internacional City Mayor, en 2004, como el segundo mejor alcalde del mundo. Eso, visto sin apasionamiento y desde una perspectiva de gerencia, no es fácil lograrlo, por lo que debe constituir un orgullo para los mexicanos y un punto de reflexión de lo que será su próximo gobierno.

Por: Jorge Antonio Hernández

República Dominicana.

Correo: jorgehernandez4508@gmail.com

 

 

Apoyado en ese gran trabajo a favor del pueblo durante su paso como Jefe de Gobierno del Distrito Federal y acicalado por los altos índices de popularidad con los que salió del puesto; buscó la presidencia de la República Mexicana en las elecciones del 2006, no sin antes pasar por todos los obstáculos que le pusieron personeros como Vicente Fox, a través de las instituciones de justicia, como fue el caso del Procurador General de la República, quien inició un proceso de desafuero, que finalmente no prosperó para impedirle ser candidato a la presidencia.

 

A pesar de todas las trampas que por décadas aprendieron los partidos tradicionales mexicanos, como aquella del carrusel y muchas otras; Andrés Manuel perdió esas elecciones con apenas un 0.62 a favor de Calderón, al éste obtener un 35.91% de los votos emitidos y AMLO un 35.29%. Indudablemente que esas elecciones se la quitaron al hijo de Tabasco.

 

La naturaleza de este luchador desde los tiempos de estudiante de la Licenciatura de Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); se le conoce como un hombre incansable con el trabajo. Así lo demostró cuando ocupó varios cargos en la administración de Tabasco y con creces cuando fue jefe de la Gobernación del Distrito Federal, donde ya a las 6:00 a.m. estaba recibiendo informes y a las 7:00 a.m., se encontraba anunciando a la prensa de los pormenores de esos informes y la gestión del día anterior más la agenda de ese día. Mecanismo de trabajo que va a ejecutar en la presidencia ganada este primero de julio del año en curso.

 

Hombre tenaz y convencido de que lo que hace es lo correcto para poder, algún día, ayudar a su México querido, un 25 de julio del 2010, da la noticia de su participación en las elecciones del 2012, en la plaza del Zócalo. Estas elecciones, como la anterior del 2006, estuvieron plagadas nueva vez de cuantas irregularidades y truchimanerías se puedan cometer, fueron ganadas por el actual presidente, saliente el 1 de diciembre del 2018, Enrique Peña Nieto, al acumular un porcentaje en votos de un 38.20%, y AMLO un 31.57%. Este período de gobierno pasará a la historia como el más caro que gobernante alguno, en los últimos 100 años, haya tenido.

 

Este fue un período de enormes derroches, de escándalos financieros, tanto de Peña Nieto como de sus acólitos, de la más vergonzosa corrupción y muertes de ciudadanos como una cantidad importante de periodistas, desapariciones y de la más alta tasa de pobres, llegando a la fecha de este trabajo a un alarmante 54 millones de pobres y alrededor de 40 millones de personas por debajo de la pobreza, viviendo en la más indignante escasez, insalubridad, sin asistencia médica, sin trabajo, sin atenciones a sus envejecientes, a sus jóvenes…

 

Por suerte para México hay un refrán que dice: “no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista”, y es por ello que ante tanto olvido, desprecio por los más pobres; en este año y siendo el 1 de julio, gana la presidencia de la República Mexicana, como quien dice a las tres son las vencidas, el obstinado con sus ideas de hacer más incluyentes a los más olvidados y darle voz a esos nobles hijos de la Patria, el compañero de México y de la Patria Grande, Andrés Manuel López Obrador.

 

Como han visto todos los mexicanos y los que no lo somos, desde antes de ganar, ya estaba trabajando en favor del México del futuro. Recorrió cada pueblo durante la campaña presidencial y lo volvió a hacer después de haber obtenido el triunfo en esas históricas elecciones para agradecer a los que se inclinaron por sus propuestas, mismas que no estuvieron exentas de las más abyectas trampas aplicadas por años por los que han desmembrado al pueblo de Benito Juárez, pero la diferencia fue tan demoledora y a su favor que no alcanzó el fraude ominoso, antiético que aplicaron en todas las comarcas y pueblos. La diferencia fue notoria, aplastante, consistente en un 53.19% de los votos emitidos, contra un apenas 22.27% que obtuvo el actuar presidente Enrique Peña Nieto; diferencia que se ve en toda su magnitud si decimos que fue 2.39 veces los votos sacados por el del segundo lugar, Peña Nieto. El pueblo, por fin entendió, con lujos de claridad, que México necesitaba otro rumbo y este no era más que el propuesto por AMLO en todo el trayecto de su campaña electoral: el nacimiento de la cuarta transformación.

 

En México hay muchas cosas que hacer y 6 años no son suficientes para lograr el objetivo que Andrés Manuel se ha propuesto. Estoy muy claro en eso. Ahora, con la paciencia y la disciplina de Obrador, sé que muchas de las metas incluidas en su plan de gobierno para el sexenio, serán llevadas a cabo con un equipo de seres humanos que sientan el dolor de la miseria en que está sumido el pueblo de Zapata y José María Morelos.

 

La lucha será encarnizada. No solo para la guerra que ya le han declarado los expresidentes, sino por la que han iniciado los medios de comunicación del andamiaje que forman los hombres y mujeres más ricos de ese país. La lucha será contra los que se oponen siempre a que un gobierno progresista piense en invertir en esas clases desposeídas y abandonadas a su suerte. Será contra su tarea de darle voz a los que nunca las han tenido. Lo mismo de proteger y dignificar a los nativos ancestrales de la cultura mexicana. Oportunidades para los jóvenes que deambulan como zombi por las estrechas calles de sus barrios olvidados. Educación y trabajo para estos jóvenes, por lo que ha prometido crear 100 universidades en esos lugares abandonados. Para todo ello se necesita incluir en el presupuesto de la nación, una partida que debe llamarse “inversión social”.

 

Y es justo aquí donde estarán las trabas que les pondrán a este luchador ya presidente, porque los más poderosos, en todas las latitudes, odian y ven con recelo que los marginados por ellos mismos, de los cuales han sacado sus enormes riquezas, tengan esas oportunidades. Esa, mis amigos mexicanos, será una batalla que no tengo dudas, que Obrador acometerá con toda su experiencia, disciplina y su sabiduría adquirida en sus años de lucha por su pueblo. Pero también me embarga la duda de si todo ese proyecto hermoso que él ha planteado y que ya le ha dado forma, lo dejarán que lo ejecute para beneficio de los mexicanos hermanos en la lucha, y que moran con las angustias de vivir sin nada.

 

Si lograra salir adelante, y ya para terminar, tendremos que hablar de un antes y un después en la historiografía de México. Antes de López Obrador y después de la cuarta transformación iniciada durante la campaña electoral, lo que ha creado un momento disruptivo que llevará a México a no volver a pensar en aquellos partidos que los oprimieron, los anularon, los explotaron y los engañaron por años.

 

México cambiará para bien de todos los mexicanos y nuestra América.

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