ACTUALIDAD  27 de marzo de 2018

ARGENTINA: LA UNIDAD NECESARIA

El escenario económico y social del país no se ha modificado demasiado en los últimos días. Por el contrario, en el plano político aparecen señales y síntomas que anticipan cambios significativos para los tiempos que vendrán.

El ajuste implementado por el gobierno ni bien asumió no ha cesado y es más, cada día alcanza a una mayoría creciente de argentinos. Escuelas que cierran cursos y la prolongación del conflicto salarial docente auguran un año escolar con serias dificultades; la apertura indiscriminada de las importaciones, los despidos, la inflación que en 2018 superaría el 25%, sumado a las tarifas dolarizadas y a un endeudamiento que no tiene antecedentes similares en nuestra historia, conforman un cuadro de situación que torna cada día más difícil la vida de los sectores medios y la clase trabajadora.  Todo esto en un mundo en el  cual se cierran los mercados, lo que hace bajar el volumen de nuestras importaciones. Así entonces  no resulta sorprendente que las encuestas muestren un mayoritario porcentaje de la población que desaprueba el modelo económico de Cambiemos. Sin embargo, el F.M.I. felicita a Macri a través de su titular, Christine Lagarde  por la marcha de la economía del país. Es por eso que si alguien tuviera dudas en relación a las políticas implementadas en esa materia, bastaría repasar la historia nacional cuando sus autoridades siguieron las recetas de ese  organismo financiero,  que dicho sea de paso, nunca terminaron bien para los sectores populares. Pero en medio de un proceso  político en movimiento y con una fuerte lucha de intereses, ocurren cosas que no  hacen más que confirmar que tanto la gestión  como la propia figura del Presidente, están sufriendo un lento pero progresivo deterioro ante la opinión pública. Ante esa evidencia y como respuesta a la presión de la gente en las calles, un sector de la Justicia que se ha convertido en el brazo ejecutor de la ofensiva del Gobierno hacia la oposición, empieza a tomar decisiones no tan complacientes con el oficialismo. El caso de Chocobar, que pasó de ser considerado poco menos que un héroe tras la felicitación presidencial, a estar acusado de asesinato; la vuelta a la cárcel del genocida Miguel Etchecolatz y el retroceso en la decisión de darle la domiciliaria a Alfredo Astiz; la liberación de Luis D` Elía y  Carlos Zannini; la anulación de un tribunal inconstitucional formado ex-profeso para condenar a la ex-presidenta, no fueron decisiones favorables al gobierno y sugieren un sutil distanciamiento de una parte del Poder Judicial.

En el plano político más específico, también se observa un proceso de cambio en los sectores de la oposición. En la fuerza mayoritaria que constituye el peronismo, existe hoy una clara aspiración de unidad del propio espacio,  pero también con otras expresiones políticas. Es por eso que se insiste en frases como alcanzar la "unidad en la diversidad", o aquella otra que dice "no importa de donde vengan, sino lo importante es adonde vamos", tal como lo afirmara el intendente de Resistencia Jorge Capitanich, en el encuentro del PJ en San Luis. Algo parecido ocurrió en el Congreso del peronismo bonaerense que se reunió en Hurlinghan y reolvió no expulsar a quienes compitieron con otras fuerzas en las últimas elecciones: "no somos dialoguistas ni tendemos puentes, somos oposición al Gobierno y levantamos las banderas de Néstor y Cristina", dijo Fernando Gray como vicepresidente del PJ bonaerense. Por su parte, el diputado de Unidad Ciudadana, Fernando Espinoza recordó a Perón y Evita, que según dijo, les pedirían hoy "Unidad,Unidad y Unidad", " con todos adentro y ninguno afuera", aseguró. Por su parte, representantes de 400 agrupaciones  opositoras se reunieron en la Universidad Metropoitana y el Trabajo (UMET), donde se planteó que el gran desafío actual era lograr la  unidad del campo popular. Sin embargo, está claro que estas aspiraciones de alcanzar la unidad no son suficientes para  lograr un triunfo en 2019 que recupere los derechos arrebatados, y mucho menos para producir los cambios estructurales que se requieren. Para que la unidad no sea un mero amontonamiento, deberá estar acompañada de un compromiso público de todas las fuerzas que conformarían el Frente Opositor, en el sentido de instrumentar medidas que hagan posible un cambio de rumbo en favor de las grandes mayorías, algo así como una declaración de principios o un programa mínimo de Gobierno. Allí debe estar explicitado la defensa del rol del Estado, el mercado interno, las pequeñas y medianas empresas, el salario de los trabajadores, los DD.HH., económicos, sociales y culturales, así como la reformulación de nuestra pertenencia a la Patria Grande, que tuvo vigencia con el gobierno anterior. Esa unidad amplia y con compromisos asumidos públicamente, parece asomar en el horizonte político de estos días. La que se expresó multitudinariamente en las potentes jornadas de Marzo del año pasado. Lo que pudo observarse el 14 y el 18 de Diciembre cuando miles de argentinos llegaron a las puertas del Congreso para rechazar la reforma previsional y que tuvo continuidadel 21 de Febrero, cuando se unieron dirigentes de la CGT, las dos CTA y organizaciones sociales para repudiar la gesión de Macri, en una movilización que culminó con un acto que reunió a 300 mil personas.  En definitiva, es el mandato de la gente que se moviliza y lucha en las calles del país. Es sin duda, la unidad necesaria.

                                                                     Prof.Carlos R. Santiago 

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