ANALISIS  9 de diciembre de 2017

ARGENTINA : LA UNIDAD NECESARIA

En la Argentina de estos días y según la prensa hegemónica, el gobierno de Macri aparece como una fuerza política dominante, dispuesta a "llevarse puesta" a cualquier opositor, sea este político, sindicalista o representante de alguna organización social.

En tiempos en que la corporación judicial maneja una porción importante de la política, acompañada por los medios hegemónicos, nada de lo que ocurre fuera de esos ámbitos parece tener alguna significación en el escenario político. Sin embargo, recientemente han ocurrido sucesos que tienen relación entre sí, y constituyen señales políticas que tienen un potencial importante para los días venideros. Aunque parezca  arbitrario, la sustitución de la jerarquía eclesiástica complaciente con el gobierno de Cambiemos, por voluntad del Papa Francisco, ubicando a sacerdotes consustanciados con los problemas padecidos  por la población más vulnerable, es un claro gesto de solidaridad y compromiso de la Iglesia Argentina con la problemática social. En esa dirección habrá que interpretar el gesto del Papa recibiendo a Pablo Moyano en Roma y prometiendo encontrarse con los mapuches a principios del año próximo en su viaje a Chile.

Otro hecho político significativo lo constituyó la conferencia de prensa que ofreciera  Cristina Kirchner a días de asumir como senadora. Allí, rodeada de simpatizantes y de buena parte del arco político, respondió con sólidos argumentos a la persecución política que el gobierno ha emprendido contra ex-funcionarios kirchneristas y hacia la propia figura  de la ex-presidenta. Pero lejos de centrar su intervención en la defensa de su persona, Cristina denunció la operación mediática y judicial, como un recurso para tapar el ajuste feroz, el fenomenal endeudamiento y la reforma previsional y laboral que se intenta imponer en estos días, así como disimular el escandaloso manejo político del hundimiento del submarino Ara San Juan. Además señaló que no va a apartarse de la defensa de los derechos de las mayorías, por más amenazas y presiones que reciba.

A diferencia de lo ocurrido en otras ocasiones, el intento de quitarle los fueros y en lo posible meterla presa, recibió una respuesta masiva en las calles del país, en buena parte del arco político opositor y hasta se conocieron mensajes de solidaridad internacional de líderes como  Rafael Correa, Evo Morales y Lula da Silva, entre otros. Es evidente que la pretendida "desaparición política" de Cristina en los pronósticos oficiales,  como en el periodismo oficialista, está lejos de producirse. La sola posibilidad de su ingreso en el Senado encendió todas las alarmas en el Gobierno. Sin duda, la figura de la ex-presidenta es indispensable para cualquier intento de articular una oposición que tenga perspectiva de éxito. Lo mismo puede decirse de la necesaria reorganización del peronismo.

Pero no solo cuentan los factores mencionados para el posicionamiento opositor. Algo muy prometedor comenzó a gestarse entre los trabajadores y sus diversas formas de organización. Sectores importantes de la CGT, como bancarios, camioneros, obreros curtidores, gráficos   y varias seccionales del interior, sumados a las dos CTA y diversas organizaciones sociales, aparecen como la base de una resistencia de los trabajadores que tiende a crecer, y que sin duda va a influir notoriamente en el arco político opositor, que hoy se muestra disperso y de alguna manera vacilante. El viernes mismo, en la Marcha de la Resistencia de las Madres de Plaza de Mayo pudo observarse algo de lo que decimos. 

Como ha ocurrido en otras encrucijadas históricas, el ajuste y la pérdida de derechos hará caer la máscara de los empresarios que hoy  han tomado el gobierno para optimizar sus ganancias.

El relato del consenso, el sinceramiento, las inversiones y la alegría se desvanecerán en la medida que el pueblo advierta el retroceso económico, social e institucional que se está produciendo. Quienes hemos transitado situaciones parecidas con Menem y De la Rúa, tenemos la certeza de que las reservas democráticas y la capacidad de resistencia del pueblo argentino volverán a poner las cosas en su lugar.  Mientras tanto, la tarea de estos días es aferrarnos en nuestras convicciones, trabajar junto a las nuevas generaciones y encontrar los caminos de la unidad que hagan posible detener la restauración  conservadora y volver a recuperar nuestros derechos.

                                                            Prof. Carlos R. Santiago     

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