OPINIÓN  7 de octubre de 2017

LA REVOLUCIÓN RUSA ( Por el Prof.Carlos R. Santiago )

El acontecimiento político, social y económico más importante del siglo XX se basó en las teorías de Marx, Engels y Lenin. Desde un comienzo expropió a los terratenientes sus tierras y las repartió entre los campesinos.

Las grandes empresas pasaron a ser propiedad del Estado, bajo control de los trabajadores. En aquellos días, los trabajadores y campesinos rusos tomaron el Palacio de Invierno de los zares y pusieron fin al cruel absolutismo monárquico, al aristocrático imperio que hizo del país más extenso del planeta, un lugar donde la ignorancia, el hambre y la desigualdad fueron una característica sistemática. Siempre es complejo hacer un balance de semejante epopeya protagonizada por los trabajadores rusos en aquel entonces. Sin embargo, puede asegurarse que algunas cuestiones están fuera de toda discusión. Octubre significó un impulso a los procesos de liberación nacional del tercer mundo. También la Revolución China recibió el apoyo de la URSS, cuando en sus primeros años era asediada por las potencias imperialistas. Tampoco pude ser puesto en duda la solidaridad que brindó a los cubanos años después; como a los vietnamitas ante la ocupación de su territorio por parte de EE.UU. Pero el balance tiene un logro aún mayor: me refiero al papel desempeñado por el pueblo y el gobierno soviético en la Segunda Guerra Mundial, cuando venció a la tremenda máquina bélica que significaba la Alemania de Hitler. En esos años, los soviéticos perdieron casi 20 millones de seres humanos, constituyéndose la URSS en el principal factor de la derrota antifascista . Pero eso no es todo. La Rusia de los zares que era una de las más atrasadas de Europa, se transformó en una potencia industrial, tecnológica y militar. Potencia que en pocos años tomó la delantera en la conquista del espacio, lanzando el primer satélite artificial y el primero tripulado por un hombre.También puede señalarse que la URSS instaló el primer sistema sanitario y educativo gratuito y universal de la historia humana. Por otra parte, como olvidar los premios nóveles logrados en el terreno científico; los exitosos grupos artísticos que alcanzaron notoriedad internacional como los ballets, el cine y la literatura. Pero claro, la derecha planetaria y la izquierda testimonial sólo toman el estalinismo para referirse a la Revolución Rusa y sus colosales logros. Otro aspecto a destacar sobre la influencia de aquella Revolución, tiene que ver sobre nuestro país. Si bien mucho antes, a fines del siglo XIX ya Marx y Engels tenían una fluida correspondencia con dirigentes sindicales de Argentina y ya Juan B. Justo había hecho la traducción de El Capital, para nuestro continente, fue a partir de la Revolución del '17 que se fundaría el Partido Comunista al año siguiente, así como la Reforma Universitaria en l918. Pero los acontecimientos en Rusia también incidieron en las luchas de clases locales. Así estuvieron presentes en los sucesos de "la semana trágica", que con la represión desatada costaría la vida de 800 trabajadores de la fábrica Vasena en 1919. Algo parecido puede afirmarse en relación a los acontecimientos de la Patagonia en los años '20, cuando el Ejército asesinó a 1.500 trabajadores del campo. Por algo los diarios de la época alertaban sobre la temible influencia. Es por ello que La Razón (7/1/19) habla de la actuación de "grupos de obreros rusos" dentro de las huelgas de los trabajadores del país. En definitiva, los escribas del sistema y los revolucionarios de escritorio deberían utilizar su tiempo para explicar cómo es posible que una docena de personas concentren hoy la misma cantidad de recursos económicos que la mitad de la población mundial. Tampoco ofrecen respuestas acerca de las guerras imperialistas para apropiarse de los recursos naturales de países de África y Asia, que siguen sucediéndose en estos días. Lo mismo puede decirse en relación a la progresiva destrucción del planeta como consecuencia del consumismo capitalista y el desenfreno empresario por la obtención de mayores ganancias. Por fin, pensamos que quienes somos partidarios de alcanzar una sociedad igualitaria, debemos recordar e inspirarnos en Lenin, en los bolcheviques y en todos aquellos que hicieron posible la mayor revolución social de la historia humana.

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